Templo Daoísta Esloveno de la Armonía Suprema
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Estudios daoístas | 7 de noviembre de 2026

La difusión intercultural del daoísmo: tradición, traducción y el valor actual del daoísmo

Rektor SDT Jure Čeh osrednji govor na podforumu 6 mednarodnega daoističnega foruma

Introducción: cultivar el de mediante el Dao

El lema del VI Foro Internacional del Daoísmo (第六届国际道教论坛), «Cultivar el de mediante el Dao y unir el mundo en armonía», contiene dos conceptos especialmente importantes para comprender la difusión contemporánea del daoísmo: el primero es el «de» y el segundo, el «he», es decir, la armonía.

A primera vista, el término inglés Virtue o los términos eslovenos Vrlina / Krepost parecen ofrecer un punto de partida relativamente familiar para comprender el «de». Sin embargo, estas palabras también plantean una importante dificultad interpretativa.

En el pensamiento daoísta, el «de» no puede reducirse sin más a la virtud moral entendida como cualidad ética personal. No es exclusivo del ser humano ni se limita a la conducta moral consciente. Por ejemplo, el «de» del agua no es una virtud en sentido moral. Lo que el agua manifiesta es una «Efficacy» (eficacia intrínseca) que le es propia: fluye, nutre, adopta la forma de aquello con lo que se encuentra, ocupa los lugares bajos, beneficia a los seres sin competir con ellos y puede vencer lo rígido mediante la suavidad.

Por ello, este artículo conserva el término chino De (德) y utiliza principalmente Efficaciousness (eficacia) como traducción interpretativa.

Con ello no se pretende rechazar la práctica habitual de traducir «de» como Virtue , sino volver a mostrar su amplitud semántica, para evitar que su contenido original quede oculto cuando se entiende únicamente en sentido moral.

El Daode jing 道德经 ofrece un fundamento importante para esta interpretación. El capítulo 51 dice:

«El Dao los engendra, el de los nutre, la materia les da forma y las circunstancias los llevan a su plenitud».

El Dao hace que todos los seres nazcan; el de los nutre; cada ser adquiere su propia forma y alcanza su plenitud en función de las circunstancias.

Aquí, el «de» no se limita al carácter moral humano, sino que participa en los procesos de generación, desarrollo y nutrición de todos los seres.

Por tanto, «cultivar el de» también puede entenderse como cultivar, dentro del funcionamiento global del Dao, la manera en que la vida humana existe, actúa y ejerce su función adecuadamente, conforme a su propia naturaleza. Esto cobra especial importancia cuando el daoísmo entra en otro contexto cultural.

La difusión del daoísmo no consiste únicamente en trasladar un conjunto de doctrinas de un espacio geográfico a otro. Es, sobre todo, un proceso mediante el cual una tradición encuentra formas concretas de expresión y arraiga verdaderamente en nuevos entornos lingüísticos, culturales, sociales e históricos, sin perder su coherencia interna.

Por ello, la tesis central de este artículo es la siguiente: el valor contemporáneo del daoísmo no depende de que sus conceptos puedan reducirse a categorías ya familiares para la cultura moderna. Al contrario, su valor reside en conservar una singularidad suficiente para transformar las preguntas que las personas de hoy se plantean al comprenderse a sí mismas, al comprender las relaciones entre las personas, la relación entre el ser humano y su entorno y sus propias maneras de actuar.

Desde esta perspectiva, la difusión del daoísmo en Europa (欧洲) puede comprenderse a partir de cuatro dimensiones interrelacionadas: tradición, traducción, práctica y transformación.

La experiencia práctica del Templo Daoísta Esloveno de la Armonía Suprema (斯洛文尼亚道教太和宫) ofrece un caso europeo concreto de este proceso.

El daoísmo: una tradición religiosa que perdura

El daoísmo es tanto un patrimonio histórico y cultural como una tradición religiosa que continúa hasta nuestros días. Su patrimonio histórico incluye textos clásicos doctrinales y sus comentarios, templos y monasterios, rituales, música daoísta, tradiciones artísticas, prácticas corporales, cultivo interior, enseñanzas éticas y formas institucionales, entre otros elementos. Sin embargo, el patrimonio histórico y una tradición que sigue viva no son exactamente lo mismo. El patrimonio puede conservarse como objeto de memoria, mientras que una tradición viva necesita ser transmitida.

Si conservar el daoísmo significara reproducir sin modificación alguna todas las formas concretas que han existido a lo largo de la historia de China (中国), el daoísmo no podría arraigar verdaderamente en otro entorno cultural. Pero el extremo opuesto también resulta problemático: si cada nueva cultura pudiera remodelar el daoísmo a su antojo, de acuerdo con sus propias expectativas, el propio concepto de «tradición» perdería su sentido. Entre estos dos extremos se sitúa la verdadera tarea de la transmisión: mantener la continuidad de la tradición y, al mismo tiempo, permitir que encuentre nuevas formas de expresión en nuevos entornos culturales.

Como organización institucionalizada, el Templo Daoísta Esloveno de la Armonía Suprema es todavía joven. Sus orígenes se remontan a 2017 y su asamblea constituyente se celebró en 2018. Sin embargo, la tradición que trata de continuar y encarnar se remonta a varios siglos de historia daoísta. De ello surge una relación cargada de tensión: por un lado, la larga historia de la tradición y, por otro, la juventud de la propia institución. La cuestión fundamental no es cómo reproducir un templo daoísta chino en Eslovenia (斯洛文尼亚), sino la siguiente:

Cuando una comunidad daoísta se encuentra en un entorno cultural europeo, ¿qué hace que conserve unos rasgos claramente daoístas?

La respuesta no puede buscarse únicamente en un aspecto aislado, ya sea la arquitectura, la lengua, los rituales o la doctrina. Debe comprenderse a partir de la estructura global de relaciones entre el aprendizaje, la práctica, la vida comunitaria, los rituales, el cultivo personal, la conducta ética y la transmisión.

El de: de la virtud (Virtue) a la eficacia del de (Efficaciousness)

La cuestión del «de» es uno de los ejes centrales de este artículo. El término inglés Virtue y los términos eslovenos Vrlina / Krepost cuentan con una larga y bien fundamentada tradición de uso como traducciones de «de». Sin embargo, estas palabras llevan consigo determinadas asociaciones filosóficas que pueden restringir nuestra comprensión del concepto. En la historia del pensamiento europeo, Virtue suele designar una cualidad digna de elogio en una persona, como el valor, la justicia, la templanza, la prudencia u otras formas de excelencia moral.

En sentido daoísta, el «de» tiene un alcance más amplio. Puede referirse a la acción y la eficacia que un ser concreto encarna, expresa, recibe o ejerce efectivamente en el mundo real, conforme a su propia naturaleza, nacida del Dao. El capítulo 51 del Daode jing habla de los «diez mil seres», es decir, de todos los seres del mundo. Por tanto, el ámbito de acción del «de» no se limita a la humanidad. Este punto es especialmente importante para la traducción intercultural.

Una montaña tiene su propia manera de existir; el agua, su propia manera de actuar. Un árbol crece, se curva, echa raíces, se ramifica, florece y da fruto según sus condiciones concretas. En el sentido moral habitual, ninguno de estos seres puede calificarse de «virtuoso» o de «poseedor de virtudes»; sin embargo, cada uno manifiesta una manera de actuar que le es propia.

El agua es quizá el ejemplo más claro. El capítulo 8 del Daode jing afirma que el agua beneficia a todos los seres sin competir y ocupa los lugares que todos rechazan, por lo que se aproxima al Dao. El capítulo 78 señala que nada en el mundo es más blando y débil que el agua y, sin embargo, nada la supera a la hora de atacar lo duro y lo fuerte.

Lo importante aquí no es que el agua posea una virtud moral llamada «humildad», sino cómo ejerce de manera natural su propia acción. El «de» del agua se manifiesta precisamente en la eficacia que despliega.

Desde esta perspectiva, también podemos comprender de otro modo el cultivo personal. Cultivar el «de» no consiste solo en acumular cualidades morales, sino, sobre todo, en cultivar la manera en que actuamos en el mundo: aprender a responder adecuadamente a distintas situaciones, reconocer y respetar los límites, relacionarnos con los seres de una manera que los nutra en lugar de dominarlos y evitar acciones coercitivas innecesarias. En este sentido, el «de» mantiene una relación directa y estrecha con el «wuwei».

El de y el wuwei: actuar con eficacia sin forzar

El «wuwei» es uno de los conceptos daoístas más conocidos y suele traducirse como Non-action (no acción) o Non-doing (no hacer). Estas traducciones tienen cierto valor explicativo, pero son incompletas.

El capítulo 37 del Daode jing dice:

«El Dao permanece siempre en el no hacer y, sin embargo, nada queda sin hacer.

El Dao actúa siempre mediante el wuwei y, aun así, nada deja de realizar».

Por tanto, el núcleo del «wuwei» no es la ausencia de acción, sino una manera de actuar que no depende de la intervención forzada. Esto resulta especialmente importante cuando entendemos el «de» como «eficacia (Efficaciousness)». La pregunta pasa entonces a ser:

¿Cómo actuar y producir efectos reales sin forzar ni imponer el control?

La sociedad moderna tiende a equiparar «eficacia» y «control»: gestionar, optimizar, medir, acelerar, predecir y manipular. El pensamiento daoísta plantea otra posibilidad: la eficacia no depende necesariamente de una intervención excesiva; la acción también puede desarrollarse sin oponerse a la estructura propia de una situación concreta.

Por eso mismo, el «de» está estrechamente relacionado con el lema de esta edición del foro. «Cultivar el de mediante el Dao» no significa únicamente convertirse en una persona mejor en sentido moral. También puede entenderse como aprender, en consonancia con el Dao, a cultivar y desplegar la eficacia adecuada de la propia vida.

Esta interpretación abre también otro nivel de significado para la segunda parte del lema del foro: «unir el mundo en armonía». La armonía no se alcanza imponiendo la uniformidad. La verdadera armonía surge cuando las distintas cosas pueden actuar conforme a sus propias características y, al mismo tiempo, permanecer relacionadas entre sí.

Traducir sin restringir el significado

La difusión del daoísmo implica necesariamente traducir, pero traducir no equivale a sustituir.

Cuando «Dao» se traduce como the Way , se facilita su comprensión, pero no se abarca todo su campo semántico; cuando «de» se traduce como Virtue , también se vuelve más comprensible, aunque se corre el riesgo de reducir su significado; cuando «wuwei» se traduce como Non-action , obtenemos una aproximación útil, pero podemos inducir a pensar erróneamente que significa pasividad; cuando «xin» se traduce como Mind, Heart o Mind-heart , se introducen distinciones conceptuales que no corresponden plenamente al concepto de «xin» en el chino clásico.

 La traducción de «kǔ» resulta esclarecedora. Traducirlo como Suffering ayuda a comprenderlo, pero también puede restringir su significado. «Kǔ» no tiene por qué designar necesariamente el «sufrimiento» en sentido ontológico o moral; también puede expresar amargura, dificultad y la capacidad de soportar y resistir situaciones adversas.

En el pensamiento daoísta temprano, especialmente en Laozi (老子) y Zhuangzi (庄子), las experiencias de amargura, dificultad y penuria suelen entenderse más como fenómenos que surgen de la interacción entre las personas, las situaciones concretas y determinados patrones de intencionalidad que como una condición ontológica universal. En cambio, en los marcos soteriológicos del budismo y el cristianismo, el «sufrimiento» ocupa un lugar más importante dentro de la estructura general de la liberación o la salvación. El daoísmo temprano pone mayor énfasis en una experiencia de la penuria ligada a las circunstancias y de carácter transitorio; no entiende necesariamente el «kǔ» como una condición universal de la existencia humana ni considera que deba constituir una etapa indispensable del proceso de salvación. Por tanto, toda traducción incluye siempre una interpretación. La solución no es renunciar a traducir, sino hacerlo de manera responsable.

Una práctica eficaz y relativamente honesta consiste en conservar el término chino original junto con una traducción aproximada. Este método es cada vez más habitual. Por ejemplo: 道: Dao — el camino; 德: de — eficacia, reconociendo también la traducción tradicional virtud; 无为: wuwei — acción no coercitiva o acción sin esfuerzo; 心: xin — corazón-mente; 苦: kǔ — amargura o astringencia. Este tratamiento también ayuda a que la terminología daoísta china sea más reconocible en el ámbito internacional. En algunos casos, es preferible conservar el término original antes que imponer una traducción con una fuerte carga interpretativa, ya que esta puede restringir el alcance del concepto original y atribuirle significados que no necesariamente contiene. Una traducción así permite conservar una «extrañeza» de valor positivo.

El lector obtiene una comprensión suficiente para participar en la discusión, pero, al mismo tiempo, el concepto chino no desaparece dentro de un concepto de una lengua europea que parece corresponderle por completo. Esto es especialmente importante para la entrada del daoísmo en el contexto europeo.

Nuestro objetivo no debería ser presentar el daoísmo como si todo lo que ha expresado a lo largo de su historia coincidiera exactamente con ideas ya familiares para la filosofía, la psicología o la teología europeas, o para la cultura contemporánea del bienestar físico y mental. Si al final solo explicamos el daoísmo como otra manera de expresar esos conceptos existentes, el verdadero encuentro intercultural desaparece y solo queda la asimilación.

La práctica: transformación de la manera de existir

El daoísmo no es una tradición que se limite a los textos escritos; su vitalidad se manifiesta, sobre todo, en la práctica. La práctica daoísta abarca el cuerpo, la respiración, la mente y el espíritu, la conducta, los rituales, el entorno, las relaciones interpersonales, las comunidades daoístas y diversas formas de cultivo interior. Por eso, resulta insuficiente entenderla únicamente como relajación, ejercicios respiratorios, salud física, longevidad, meditación sentada o salud mental. Estos elementos pueden tener su lugar en la tradición daoísta, pero la «práctica» posee un significado más fundamental: implica una transformación de la manera en que una persona existe y actúa en el mundo.

Esta transformación no significa necesariamente una acumulación constante. A veces, la práctica consiste precisamente en eliminar aquello que impide actuar de manera adecuada; otras veces, implica cultivar la calma, aprender la moderación, aprender cómo actuar y también cuándo no intervenir de forma irreflexiva. Por ello, la práctica daoísta no puede transmitirse mediante una simple enumeración de métodos y técnicas. Si un método se separa del contexto de pensamiento, ética, rituales y comunidad que lo sustenta, la tradición que lo respalda puede ir desapareciendo, aunque el método siga difundiéndose. Una transmisión verdaderamente viva necesita articular los vínculos entre los textos clásicos y la práctica, la transmisión entre maestro y discípulo, los rituales y la comunidad, y el cultivo personal y la conducta ética.

En este contexto, cabe señalar que la Federación Mundial del Daoísmo (世界道教联合会, WFD) reconoció desde muy pronto la cuestión de la difusión y la transmisión de la tradición daoísta en distintos entornos culturales. De ahí surgió el «Proyecto de cooperación daoísta entre Oriente y Occidente» (东西方道教合作项目), cuyo objetivo es precisamente fomentar el intercambio y la cooperación entre templos daoístas chinos y comunidades daoístas de otros países.

De China a Eslovenia: un caso europeo contemporáneo

La experiencia práctica del Templo Daoísta Esloveno de la Armonía Suprema muestra de forma concreta cómo puede realizarse esta transmisión. Actualmente, nuestras actividades abarcan la vida religiosa y comunitaria, la educación, la investigación, las conferencias, los talleres, la música daoísta, la práctica ritual y el intercambio cultural abierto al público. En conjunto, estas actividades crean un entorno en el que las personas pueden aprender y practicar el daoísmo.

Un aspecto importante es la cooperación con comunidades daoístas chinas. En 2023, el Templo Daoísta Esloveno de la Armonía Suprema estableció una relación de amistad entre templos con el Chongdao Gong (崇道宫), situado en Yichun (宜春), Jiangxi (江西), China. Desde entonces, ambas partes han profundizado en su cooperación mediante la educación, el intercambio cultural, la práctica ritual y la música daoísta, entre otras vías. Esto demuestra también que la transmisión del daoísmo no puede limitarse a conocerlo a través de la lectura.

En 2026, dos miembros del Templo Daoísta Esloveno de la Armonía Suprema viajaron al Chongdao Gong para recibir formación en música ritual daoísta. La formación se desarrolló en el entorno real de la vida religiosa de un templo daoísta e incluyó tanto estudio teórico como entrenamiento práctico. Los conocimientos y las prácticas adquiridos allí se llevaron después a Eslovenia, donde continuaron aplicándose. El conjunto musical del Templo de la Armonía Suprema sigue ensayando, estudiando y organizando las partituras y las formas de interpretación de los rituales matutinos y vespertinos de Quanzhen.

Este es un ejemplo concreto de transmisión mediante la práctica corporal.

En este proceso, el conocimiento se transmite a través del sonido, la memoria, la práctica repetida, la participación corporal, la corrección, la disciplina y las relaciones entre las personas. No puede reducirse a mera información.

Otra dimensión importante de esta labor se desarrolla fuera de China. El Templo Daoísta Esloveno de la Armonía Suprema ha establecido relaciones de cooperación con dos universidades eslovenas: la Universidad de Liubliana (卢布尔雅那大学) y la Universidad de Primorska (普利莫斯卡大学). Además de realizar diversas actividades prácticas, el Templo de la Armonía Suprema procura mantener un intercambio activo y continuado con el ámbito académico.

En el caso de la Universidad de Liubliana, se organizó una escuela internacional de verano sobre pensamiento dialéctico con motivo del 30.º aniversario de su Departamento de Estudios Asiáticos (卢布尔雅那大学亚洲研究系). Como parte de las actividades de la escuela de verano, la universidad decidió organizar una visita de los participantes al Templo Daoísta Esloveno de la Armonía Suprema, para que pudieran entrar en contacto directo con el daoísmo y conocer su tradición de primera mano.

Otras colaboraciones incluyen la invitación de la Facultad de Educación de la Universidad de Primorska (普利莫斯卡大学教育学院) al departamento de música del Templo de la Armonía Suprema para presentar su trabajo en música daoísta y música tradicional china; la Facultad de Teología de la Universidad de Liubliana (卢布尔雅那大学神学院) también invitó al templo a presentar el daoísmo a sus estudiantes dentro de un curso académico de estudios de las religiones.

Estas formas de cooperación muestran que la difusión y la transmisión del daoísmo en la Europa contemporánea no solo implican conservar y practicar la tradición, sino también mantener un diálogo continuado con las instituciones académicas y con una comunidad intelectual y cultural más amplia.

Armonía sin uniformidad

Otro concepto importante del lema del foro es el «he». No debe entenderse como uniformidad. Un mundo en el que todo se volviera exactamente igual no sería necesariamente armonioso. De hecho, la verdadera armonía presupone precisamente la existencia de diferencias. Distintas notas pueden formar una armonía porque conservan sus diferencias. Del mismo modo, distintos entornos culturales pueden participar de una tradición y darle continuidad sin tener que volverse idénticos entre sí. Esto es especialmente importante para el futuro desarrollo del daoísmo fuera de China.

Las comunidades daoístas europeas no pueden reproducir sin más las condiciones sociales que se formaron a lo largo de la historia del daoísmo chino, pero eso no significa que pierdan por ello la autenticidad de la tradición daoísta. La «autenticidad» o la «ortodoxia» no tienen por qué significar una identidad absoluta con las formas históricas; también pueden manifestarse en la conservación y continuidad de las relaciones fundamentales que constituyen la tradición, como las que existen entre enseñanza y práctica, las formas de relación entre maestro y discípulo, los rituales y la comunidad, los textos clásicos y la participación efectiva, y el cultivo personal y la conducta.

Por tanto, la tarea del daoísmo europeo no es convertirse en «China», ni en una filosofía occidental revestida únicamente de terminología daoísta. Lo que realmente necesita es crear en Europa un espacio cultural en el que la tradición daoísta pueda perdurar de manera auténtica y seguir desarrollándose.

La transmisión en la era digital

La difusión contemporánea del daoísmo también tiene lugar en un nuevo entorno: el mundo digital. El sitio web del Templo Daoísta Esloveno de la Armonía Suprema ofrece una plataforma abierta al público para la educación, la investigación, las publicaciones académicas, la música, los eventos, los asuntos comunitarios y la presentación del pensamiento y la práctica daoístas. Actualmente, el sitio cuenta con versiones en chino, inglés, italiano y español, que permiten acceder a sus contenidos a lectores de distintos países y regiones.

Esto abre nuevas posibilidades para la difusión intercultural. Lectores de todo el mundo pueden acercarse al daoísmo y profundizar en la comprensión de su pensamiento y su cultura; los investigadores pueden consultar registros de rituales daoístas y materiales académicos; los profesionales de la música pueden escuchar música ritual daoísta; los miembros de otras tradiciones religiosas pueden conocer el daoísmo incluso antes de visitar un templo. Los académicos también pueden publicar sus investigaciones sobre el daoísmo en esta plataforma, contribuyendo así al desarrollo de los estudios daoístas en un entorno académico internacional más amplio.

Otro aspecto importante de esta labor es promover la incorporación del daoísmo a un marco más amplio de investigación académica. El Templo Daoísta Esloveno de la Armonía Suprema ha solicitado incorporarse a RESILIENCE-SI, el consorcio nacional establecido en Eslovenia por RESILIENCE , la infraestructura europea de investigación sobre religiones. RESILIENCE conecta instituciones de investigación, repositorios de datos, recursos, conocimientos especializados y servicios de apoyo a la investigación, con el objetivo de facilitar el acceso a datos y materiales de valor científico para el estudio académico de las religiones.

Participar en este marco tiene un valor importante para los estudios daoístas, ya que favorece una presencia más sistemática del daoísmo en el entorno académico y de investigación europeo. También crea las condiciones para documentar las tradiciones daoístas fuera de China, mejorar la accesibilidad de los recursos de investigación relacionados y vincularlos con las infraestructuras científicas existentes. Si se aprueba la solicitud, esta participación no solo podrá enriquecer el ecosistema de investigación académica de Eslovenia, sino también contribuir a documentar de manera más sistemática el daoísmo como una tradición religiosa presente y en continuo desarrollo en Europa.

Sin embargo, la difusión digital también tiene sus límites. Puede transmitir textos, imágenes, grabaciones e información, pero no puede transmitir plenamente la relación entre maestro y discípulo, ni reproducir verdaderamente la experiencia de la participación corporal en un ritual, y mucho menos sustituir a la propia comunidad daoísta. Por ello, la difusión digital solo puede servir de puente entre las personas y la tradición, no de sustituto de esta.

El jardín sin Oriente: encuentro sin asimilación

El jardín sin Oriente (没有东方的花园) es uno de los proyectos editoriales en los que está trabajando el Templo Daoísta Esloveno de la Armonía Suprema. Su objetivo es crear un espacio literario y filosófico donde puedan encontrarse voces de distintas tradiciones culturales y religiosas. Las perspectivas del daoísmo, el budismo, el cristianismo y el islam, así como las de la filosofía, la literatura y la ciencia, confluyen en un espacio narrativo abierto. La importancia del proyecto reside también en que presenta al público general diversas tradiciones religiosas y filosóficas del mundo de una manera accesible y cercana, a la vez que sitúa a los sabios daoístas en un panorama más amplio del pensamiento humano.

El propósito de este proyecto no es afirmar que todas las tradiciones expresan, en el fondo, una misma idea. Al contrario, el encuentro tiene verdadero sentido precisamente porque las diferencias siguen siendo claramente visibles.

El lector cristiano debería poder acercarse al daoísmo sin reducirlo al cristianismo; el lector musulmán también puede comprenderlo sin encuadrarlo en las categorías ya existentes en el islam; el lector budista puede reconocer semejanzas entre ambas tradiciones sin concluir por ello que son idénticas; quien investiga en filosofía puede entablar un diálogo conceptual con el daoísmo sin convertirlo en otro sistema filosófico occidental; y quien investiga en sinología puede atender a la especificidad histórica y lingüística del propio daoísmo. Al mismo tiempo, el lector general encuentra una obra literaria que amplía sus horizontes y le permite contemplar distintas tradiciones de pensamiento a lo largo de la historia humana.

Por tanto, el proyecto busca el encuentro sin asimilación. Su interés fundamental es explorar las posibilidades de una convivencia armoniosa y humana entre distintas tradiciones. Este puede ser también uno de los principios más importantes para el futuro del daoísmo en un entorno cultural global.

Del conocimiento académico a la experiencia directa

Una actividad reciente volvió a poner de manifiesto esta idea. En septiembre de 2026, el Templo Daoísta Esloveno de la Armonía Suprema recibió a más de 35 participantes de la escuela internacional de verano de filosofía de la Universidad de Liubliana, entre ellos académicos e investigadores predoctorales y posdoctorales de distintos países.

La visita permitió a los participantes complementar su estudio teórico de la filosofía china y asiática con el contacto directo con un entorno religioso real y vivo. Recorrieron los espacios del Templo de la Armonía Suprema, conocieron sus altares, sus objetos rituales, su biblioteca y sus instrumentos musicales, y conversaron directamente con los miembros del templo.

La investigación académica es indispensable: sin el estudio de los textos, la historia, la lengua y la filosofía, el daoísmo puede malinterpretarse fácilmente. Sin embargo, la investigación académica por sí sola no puede agotar todo el contenido de una tradición. Por ello, el encuentro entre la universidad y el Templo de la Armonía Suprema puede generar una relación de enriquecimiento mutuo: la comunidad académica aporta reflexión crítica y conocimiento histórico, mientras que la comunidad religiosa ofrece una práctica encarnada y una transmisión que sigue viva.

El valor contemporáneo de la práctica daoísta

¿En qué reside, entonces, el valor contemporáneo del daoísmo? Es fácil responder enumerando los problemas de la sociedad actual para los que el daoísmo parece ofrecer alguna solución: la crisis ecológica, el estrés, la salud mental, la salud física, el desarrollo tecnológico acelerado, los conflictos sociales y los malentendidos interculturales, entre otros. Todos ellos son, sin duda, ámbitos en los que el pensamiento daoísta puede intervenir y aportar algo.

Sin embargo, si lo consideramos únicamente un conjunto de herramientas para resolver problemas modernos, corremos el riesgo de restringir de nuevo su valor. El valor más profundo del daoísmo reside en su capacidad para transformar nuestra manera de plantear las preguntas. En lugar de preguntar solo cómo debe una persona controlar su vida, el daoísmo nos invita a reflexionar: ¿cómo participar en procesos de cambio que no están bajo nuestro control? En lugar de considerar la naturaleza un recurso que podemos utilizar, nos anima a observar cómo los distintos seres y procesos de cambio actúan según sus propias características dentro del orden más amplio del mundo. En lugar de entender la práctica como una acumulación constante de habilidades, nos lleva a comprenderla como una transformación de nuestra manera de existir. En lugar de dar por hecho que solo la dominación y el control producen efectos reales, el «wuwei» nos abre otra posibilidad: también es posible actuar y producir efectos sin recurrir a la coerción.

Para el daoísmo, el «de» tiene una importancia especial. El «de» del agua no reside en que sea «buena» en sentido moral, sino en cómo actúa por sí misma, en su manera singular de fluir y ejercer su acción. Esto también nos invita a reconsiderar el cultivo personal: «cultivar el de» consiste en cultivar una manera adecuada de existir y actuar en el mundo. Por tanto, no debemos preguntarnos únicamente «¿cómo puedo ser una persona mejor?», sino también «¿cómo debo ajustar mi manera de existir y actuar para que resulte más adecuada a las situaciones concretas en las que participo?».

Esta puede ser una de las razones importantes por las que el daoísmo sigue siendo relevante hoy.

 

Conclusión: mantener viva la tradición

La difusión intercultural del daoísmo no es solo una cuestión de historia de la traducción, de difusión de ideas o de creación de comunidades daoístas en nuevos entornos culturales. La cuestión más fundamental es cómo puede una tradición seguir viva una vez que cruza sus fronteras históricas y culturales originales. Para ello, hace falta traducción, pero una traducción que no borre las diferencias; adaptación a nuevos entornos, pero no a costa de perder sus propios rasgos; práctica, pero una práctica que siga vinculada a los textos clásicos, el aprendizaje, los rituales, la ética y las comunidades daoístas; y diálogo, pero sin que este presuponga la disolución de una parte en la otra.

La experiencia práctica del Templo Daoísta Esloveno de la Armonía Suprema ofrece un modelo posible de este proceso. La cooperación con comunidades daoístas chinas, la educación, la música ritual daoísta, la práctica comunitaria, la investigación, la traducción, la difusión digital y el diálogo intercultural no son actividades aisladas. Juntas constituyen un proceso que permite a una tradición antigua encontrar formas concretas y vivas de expresión en un nuevo entorno cultural.

El lema de esta edición del foro, «Cultivar el de mediante el Dao y unir el mundo en armonía», nos invita a reconsiderar el significado de «cultivar el de» y de «he». Desde la perspectiva adoptada en este artículo, el «de» no debe entenderse únicamente como virtud moral, pues posee un significado más fundamental. Se manifiesta en la manera en que un ser o un fenómeno realiza y ejerce su propia acción, conforme a sus características, dentro del funcionamiento del Dao.

Para el ser humano, «cultivar el de» no consiste en situarse moralmente por encima de otros seres, sino en aprender a existir y actuar de manera más adecuada dentro de los procesos más amplios de los que ya formamos parte. Esto también cambia nuestra comprensión del «he». La armonía no exige que seamos iguales, sino que establezcamos relaciones adecuadas.

Distintos seres, culturas, tradiciones y maneras de comprender pueden participar en una red de relaciones más amplia sin dejar de conservar sus diferencias. Esta puede ser una de las contribuciones más importantes que el daoísmo puede hacer al mundo contemporáneo.

El Dao no es solo algo que pueda difundirse; es, sobre todo, un camino que nos orienta en el aprendizaje de cómo vivir. El «de» tampoco es únicamente virtud moral, sino la manera de actuar mediante la cual el Dao se manifiesta en distintas formas concretas de existencia y permite que cada una despliegue plenamente su naturaleza. El «he» no es uniformidad, sino la posibilidad de que distintas cosas coexistan relacionadas entre sí. Una tradición no está viva porque nunca cambie, sino porque es capaz de conservar su continuidad interna en medio del cambio.

Por tanto, la difusión intercultural del daoísmo no consiste únicamente en trasladar esta palabra de una lengua a otra. Implica, sobre todo, crear las condiciones para que el «Dao» pueda volver a concretarse en una forma de vida real. Quizá sea ahí donde reside el valor contemporáneo del daoísmo: no en que deba volverse más «moderno», sino en que, cuando el mundo moderno se encuentre verdaderamente con él, puedan surgir nuevas reflexiones y ese mundo deje de estar tan convencido de que ya sabe cómo debería existir el ser humano.

Referencias bibliográficas

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Sitio web de 斯洛文尼亚道教太和宫: 我们的活动.

Sitio web de 斯洛文尼亚道教太和宫: 太和宫成员首次赴崇道宫开展道教音乐培训.

Sitio web de 斯洛文尼亚道教太和宫: 从理论到活态实践:国际哲学暑期学校参与者来访.

Sitio web de 斯洛文尼亚道教太和宫: 没有东方的花园.

 

Yuan Weiqi (袁微琪) (Jure Čeh)

Rector del Templo Daoísta Esloveno (斯洛文尼亚道教协会)